sábado, 20 de octubre de 2007

Congreso del PEN Internacional en Dakar

Del 4 al 11 de julio ha tenido lugar el 73.º Congreso del PEN Internacional, en Dakar (Senegal), convocado bajo el lema “La Palabra, el Mundo y los Valores Humanos”. Por segunda vez, en sus ochenta y seis años de historia, el PEN celebraba un evento mundial en el África Subsahariana. En la anterior ocasión fue a propuesta del premio Nobel de Literatura y presidente de Senegal, Léopold Sedar Senghor, en los albores de las independencias africanas, allá por la década de los sesenta.
El PEN acoge en la actualidad a más de quince mil escritores, pertenecientes a ciento cuarenta y cinco centros de ciento cuatro países diferentes. En el congreso de Dakar se han reunido varios centenares de escritores de más de cien países. Los temas de debate y las actividades organizadas han puesto de manifiesto la importancia de las nuevas promociones de escritores africanos, entre los que podríamos citar, a modo de ejemplo, a la gabonesa Justine Mintsa, a la guineana Koumanthio Zeinab Diallo, al gambiano Mamadou Tangara o al ghanés Atukwe Okay. También se leyeron textos de otros que no pudieron asistir, por estar privados de libertad o, sencillamente, porque fueron asesinados por escribir y mantener sus ideas.
Los delegados y participantes hicieron un homenaje en la isla de Gorée a todos los africanos que fueron trasterrados o asesinados por el vergonzante comercio esclavista:
He visto la puerta / por la que salieron / aquellos que nunca pudieron retornar. /
Al atravesar esa arcada de piedra / dejaban para siempre / la tierra sagrada de sus mayores, / la libertad de sentirse / hombres y mujeres, / hijos del sol y de los ríos, / de la aldea y de su pueblo. / Negra memoria / de la memoria negra. / Herrumbrosos grilletes / que forjó el hombre blanco, / cicatrices del látigo mestizo, / negras heridas, / negro dolor, / dolor negro.
Asimismo, los debates internos del PEN han posibilitado aprobar resoluciones para luchar contra las limitaciones al ejercicio de los derechos y libertades de los creadores en todo el mundo (se han considerado especialmente graves la conculcación de derechos de libre expresión y las detenciones de escritores en Afganistán, China, Cuba, Eritrea, Irán, Uzbequistán, Vietnam, etc.).
No quiero olvidar citar que el PEN de España entró a formar parte de la Comisión de Escritores por la Paz. Desde esta plataforma reforzaremos nuestro compromiso social con acciones concretas y participaremos más directamente en las campañas que promueve el PEN Internacional.
Por último, fueron aceptados los nuevos centros PEN de Somalia, Jordania e Iraq. La brillante intervención y las lágrimas de la delegada iraquí, al recordar a sus compañeros muertos o desaparecidos, tras ser aceptado su centro por aclamación de la asamblea, llegaron a conmover a una gran parte de los presentes.
Sin embargo, la prensa española no ha mostrado el más mínimo interés por este encuentro ni se ha hecho eco de lo que allí ha acontecido. Ya lo dijo el profesor Ferrán Iniesta, a principios de los noventa, África no interesa a Europa y menos a los españoles. Es simplemente el continente vecino que nos suministra mano de obra barata, cuyos hijos se desangran en guerras fratricidas promovidas por quienes desean obtener el control de sus casi inagotables materias primas, un destino turístico exótico y asequible o el punto de partida de infinitas barcazas, atestadas de hombres, mujeres y niños que sueñan con una vida mejor y que se juegan con el mar su incierto destino.
Desayunamos, comemos y cenamos con las pruebas de tanto infortunio, que ya ni siquiera nos conmueve la muerte o la desesperación de los miles de seres humanos que vemos agonizar, en directo, en las pantallas planas de nuestros televisores panorámicos. Para qué hablar de escritores africanos o de libertad de expresión.
El pasado año, el congreso anual del PEN tuvo lugar en Alemania. Huelga decir que todas las agencias y medios de comunicación del mundo derrocharon mares de tinta y se pudieron ver infinitas imágenes sobre ese acontecimiento, con polémicas, más o menos reales, servidas a la carta, como las mediáticas y rentables, desde el punto de vista editorial, confesiones sobre su pasado nazi de nuestro insigne colega del PEN alemán, Günter Grass.
Un buen amigo, excelente poeta, también del PEN, suele decir que los europeos tenemos un cierto complejo de culpa histórico que sólo aflora en ciertos momentos y contextos geográficos, porque resulta conveniente desde el punto de vista mediático. Va a tener razón el poeta y a lo peor resulta que tenemos una moral de doble filo, que por una parte corta, desinfecta y cauteriza ciertas heridas históricas, y por otra sólo enrabieta, enquista e infesta aquello que toca.
En 2008 el congreso mundial de escritores del PEN tendrá lugar en Iberoamérica, posiblemente en Bogotá (Colombia). Quizá allí se cubra mejor el evento, ¿quién sabe?
Para finalizar, es preciso dejar constancia que la delegación española se postuló para que Madrid fuese en 2010 sede del congreso mundial del PEN. El espíritu que ha de impulsarlo será el de la convivencia armónica, colaboración e intercambio fructífero entre lenguas, culturas y literaturas, como premisa imprescindible para el mejor desarrollo de la obra de los creadores a quienes representamos.
Por supuesto, esperamos que el Ayuntamiento de Madrid, una ciudad multicultural, abierta al mundo y acogedora, así como la Comunidad Autónoma de Madrid y el Ministerio de Cultura, ofrezcan las infraestructuras y medios necesarios para el buen desarrollo de una actividad con tanta trascendencia e importancia. El PEN Internacional nos exigirá las mejores condiciones de seguridad, difusión mediática y oferta cultural, así como óptimas posibilidades logísticas y organizativas, para un evento semejante.
Estamos seguros que las principales instituciones públicas y privadas españolas, así como los medios de comunicación social, mostrarán su decidido apoyo a la celebración de un congreso de tales características.
Veremos.

1 comentario:

Julio Castelló dijo...

He tardado en tener conocimiento de tu blog, pero ha merecido la pena. Encuentro en él ecos africanos, informaciones interesantes que desconocía y quizás una manera de contactar contigo de cuando en cuando escapando de las celadas del tiempo. Un saludo.