miércoles, 24 de octubre de 2007

Otoño en Moscú



Para Olesia Baykova y Olesia Vlasova

Me sorprende el otoño en Moscú.
Los árboles se tiñen de marrones
para anunciarnos el comienzo
de la nueva estación.
El día ha amanecido gris,
melancólico y frío;
el cielo huele a lluvia
y los cuervos y las palomas negras
sobrevuelan la ciudad.
Se percibe un olor
a añoranza
en todas las esquinas,
junto a estatuas ecuestres
de conquistadores
y a la sombra de orgullosos
poetas de antaño,
esculpidos en metal
y oscurecidos por el tiempo,
ignorados por el continuo
fluir de gentes,
que no les prestan
el más mínimo interés.
¡Si no estuvieran muertos,
deberían suicidarse!
La estridencia de los anuncios
del consumismo occidental
invade las grandes avenidas.
Las tiendas de moda
eclipsan templos ortodoxos
y monumentos oficiales.
El Moscova navega
distraído la ciudad,
sin detener su curso.
Sólo la excelsa belleza
de las mujeres moscovitas
resplandece
en mi largo paseo
de turista otoñal.

1 comentario:

Lesia dijo...

Muchas gracias por esta poesia!!Usted ha hecho un poema de Moscu de hoy dia mirandola con los ojos de un turista!Es que nosotros, los moscovitas no prestamos la atencion a muchicimas cosas porque nos rodean cada dia!!!Todos mis amigos, al leer esta poesia (es una lastima, pero muchos en la traduccion), han dicho que es exelente!!!!Todos dicen que es muy verdadero!!!