lunes, 23 de noviembre de 2009

Como una medusa de fuego de Clemente Rodríguez Navarro


Queridos amigos:

El jueves 26 de noviembre de 2009, a las 20.00 horas, tendrá lugar la presentación del libro Como una medusa de fuego, de Clemente Rodríguez Navarro, publicado por Sial Ediciones, en el Colegio Mayor Universitario Elías Ahúja (C/. Rector Royo-Villanova, 4, 28040 Madrid. Tel.: 91 533 77 00).

Intervendrán en el acto:

José María Torrijos, director del CMU Elías Ahúja y escritor,
Fernando Ledesma Bartret, Consejero Permanente de Estado,
Manuel Martín Sánchez, gerente de la Fundación Universitaria y escritor,
Basilio Rodríguez Cañada, editor y presidente del PEN Club de España,
y el autor del libro.

No faltéis. Os esperamos.

Sial Ediciones
C/. Bravo Murillo, 123 - 3.º Izda.
28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: prensa@sialedicion.es

Clemente Rodríguez Navarro nace en Ciudad Rodrigo el 31 de enero de 1941. Estudió Derecho en la Universidad de Salamanca. Con el tiempo, ingresó en la Inspección de Trabajo y, más adelante, gestionó el área de Recursos Humanos en varias empresas españolas y multinacionales.
Durante años, sus publicaciones han sido colaboraciones profesionales en revistas técnicas relacionadas con el Derecho del Trabajo, y un volumen colectivo, publicado en la pre-transición sobre la regulación del derecho a la huelga.
Su llegada a la narrativa es, pues, reciente. Según él mismo dice, “cuando el paso del tiempo, me regaló la calma y el sosiego necesarios para dedicarme a lo que durante años había sido un sueño: escribir historias que pudieran interesar a los demás”.

Como una medusa de fuego
¿Hasta dónde son admisibles las casualidades? ¿Es posible que el azar haga arder en un año y un día, como si de una condena se tratara, a las dos mujeres con las que sucesivamente se casó el protagonista? Y, por otra parte, ¿cuál es la línea divisoria entre la cordura y la enajenación? ¿Dónde terminan los recuerdos y empiezan los sueños?
Ramiro Alcántara Sanjuán vio caer a su alrededor una lluvia ardiente, como una medusa de fuego. Por suerte para él, si es que lo fue, esa mañana no habría de morir en el camping de “Los Alfaques”.
Y un año y un día después, horrorizado, comprobó cómo la muerte le esquivaba en el “Corona de Aragón”. También salvó el pellejo. Sería que tampoco había llegado su hora. Salvó la vida, sí, aunque, tal vez, no la razón.
Vicenta y Dora murieron, y eso es lo único sobre lo que no hay margen alguno para la duda. ¿Por qué murieron? ¿Seguro que fueron víctimas, dos más entre tantas otras, de sendos accidentes? ¿Hasta dónde podría establecerse qué parte de responsabilidad podría atribuírseles a ambas en sus terribles finales?
Esta novela trata del fuego. No del amigo del hombre, del fuego que lo sacó de las tinieblas y lo elevó sobre el resto de la creación, sino del otro, del fuego infernal que cada cierto tiempo se revela y termina con vidas y haciendas. Y con la razón de quienes creen haberlo dominado.
Hay otra forma de entender el relato: las circunstancias personales, en ocasiones, pueden llegar a ser tan determinantes, que ciertos seres van cabalgando hacia el desastre desde que son conscientes de sí mismos, sin que fuerza alguna parezca ser capaz de evitarlo.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Un libro excepcional. Mantiene el interés hasta el final.
Recomiendo leerlo.

Fdo. Una lectora

mar.ismael dijo...

Divetido, simpático y a la vez interesante. Realmente he disfrutado de la lectura de este libro.
Te lleva a la reflexión de temas sobre la vida, la muerte, el destino y ello siempre con un punto de humor que hace de su lectura un verdadero placer.

Anónimo dijo...

Divertido , simpático y a la vez interesante.

Te hace reflexionar sobre temas como la vida, la muerte, el destino, y ello con un punto de humor que hace de su lectura un verdadero placer.

Realmente he disfrutado la lectura de este libro.

Mar.

Anónimo dijo...

Es un libro especial, divertido y amargo, muy bien escrito y que consigue mantener el interés y la intriga hasta su sorprendente final. Disfrutarás con su lectura.

anonimo dijo...

Es distinto y bien escrito. El autor nos dibuja una historia amarga con gran maestría y una dosis de sentido del humor que, a pesar de todo, consigue mantenerte en una continua sonrisa a lo largo de toda su lectura.

ester ruiz dijo...

Magníficamente escrita. A pesar de relatar una historia dura y triste, logra mantener una permanente sonrisa, hasta llegar a un sorprendente final

alfonso royo dijo...

Una novela que engancha desde la primera página , con un arranque original , una trama muy interesante , bien construida y con suspense , con unos personajes bien dibujados psicológicamente ,y un desenlace sorprendente y abierto . Muy bien escrita , esta novela no tiene nada que envidiar a muchos best sellers actuales . Yo la recomiendo por su calidad ; y por cierto , no hace falta escribir 900 páginas para que sea una buena novela y en mi opinión Como medusa de fuego lo es

ester ruiz dijo...

Comentario de José Font Castro
sobre la novela “Como una Medusa de Fuego”

Desde que conocí a Clemente Rodríguez, y sin haber leído hasta ese momento ningún escrito suyo, me impresionaron sus dotes de narrador oral, la fluidez del lenguaje con el que construye sus amenas conversaciones, a través de las cuales hace gala de un riguroso uso de las palabras, de una sólida cultura, de un agudo sentido del humor y de un sutil manejo de la ironía. Todo ello envuelto en un tono sonriente y coloquial, sin imposturas ni pretensiones. Por eso desde el inicio de nuestra amistad, percibí a Clemente como lo que realmente es: como un fiel servidor del idioma, como un excelente escritor que, hasta donde yo sabía, no había debutado aún en el escenario de la literatura escrita. ¿Es que hay otra?

Sí, la literatura oral, que Clemente maneja magistralmente. Por eso, cuando leí su primer novela, “Como una medusa de fuego”, tuve la sensación de que no la estaba leyendo, sino de que él me la estaba contando de viva voz. Y es que una buena novela no lo es tanto por su argumento, como por la magia de su narración. Al fin y al cabo una novela es -tiene que ser para que seduzca al lector- una historia bien contada. Y esa es la principal experiencia que nos deja este estupendo relato, sobre cuya genial urdimbre argumental ya se han pronunciado voces más autorizadas que la mía.

ester ruiz dijo...

sobre la novela “Como una Medusa de Fuego”

Desde que conocí a Clemente Rodríguez, y sin haber leído hasta ese momento ningún escrito suyo, me impresionaron sus dotes de narrador oral, la fluidez del lenguaje con el que construye sus amenas conversaciones, a través de las cuales hace gala de un riguroso uso de las palabras, de una sólida cultura, de un agudo sentido del humor y de un sutil manejo de la ironía. Todo ello envuelto en un tono sonriente y coloquial, sin imposturas ni pretensiones. Por eso desde el inicio de nuestra amistad, percibí a Clemente como lo que realmente es: como un fiel servidor del idioma, como un excelente escritor que, hasta donde yo sabía, no había debutado aún en el escenario de la literatura escrita. ¿Es que hay otra?

Sí, la literatura oral, que Clemente maneja magistralmente. Por eso, cuando leí su primer novela, “Como una medusa de fuego”, tuve la sensación de que no la estaba leyendo, sino de que él me la estaba contando de viva voz. Y es que una buena novela no lo es tanto por su argumento, como por la magia de su narración. Al fin y al cabo una novela es -tiene que ser para que seduzca al lector- una historia bien contada. Y esa es la principal experiencia que nos deja este estupendo relato, sobre cuya genial urdimbre argumental ya se han pronunciado voces más autorizadas que la mía.

Anónimo dijo...

Comentarios de José Font Castro sobre la novela "Como una Medusa de Fuego"

Desde que conocí a Clemente Rodríguez, y sin haber leído hasta ese momento ningún escrito suyo, me impresionaron sus dotes de narrador oral, la fluidez del lenguaje con el que construye sus amenas conversaciones, a través de las cuales hace gara de un riguroso uso de las palabras, de una sólida cultura, de un agudo sentido del humor y de un sutil manejo de la ironía. Todo ello envuelto en n tono sonriente y coloquial, sin imposturas ni pretensiones. Por eso desde el i nicio de nuestra amistad, percibí a Clemente como lo que realmente es: como un fiel servidor el idioma, como un excelente escritor que, hasta donde yo sabía, no había debutado aún en el escenario de la literatura escrita ¿Es que hay otra?

Sí, la literatura oral, que Clemente maneja magistralmente. Por eso, cuando leí su primera novela, "Como una Medusa de Fuego", tuve la sensación de que no la estaba leyendo, sino de que él me la estaba contando de viva voz. Y es ue una buena novela no lo es tanto por su argumento, como por la magia de su narración. Al fin y al cabo una novela es -tiene que ser para que seduzca al lector- una historia bien contada. Y esa es la principal experiencia que nos deja este estupendo relato, sobre cuya genial urdimbre argumental ya se han pronunciado voces m´qas autorizadas que la mía.
José Font Castro

Anónimo dijo...

Divertido y ameno. Un gusto de lectura. ¿Para cuando el siguiente?.

Pilar dijo...

Apasionante novela. Lenguaje directo y trama apasionate. Se agradece la aparición de novelistas tan frescos!!