domingo, 25 de enero de 2009

Premio Vallecas Cuenta 2008



El auge alcanzado por los géneros narrativos en el pasado siglo XX constituye, sin duda alguna, uno de los fenómenos más llamativos de la literatura contemporánea. Además, las formas narrativas breves, aunque con menos lectores que la novela, son objeto de intenso cultivo y estudio por parte de los escritores más jóvenes.
Sin embargo, no resulta fácil acuñar una definición de cuento que satisfaga a autores, estudiosos y lectores. En los manuales de teoría y técnica del cuento podemos encontrar cientos, miles, tantas que suelen resultar contradictorias entre sí y terminan por dejarnos más confusos que al comienzo de nuestras pesquisas filológicas o metaliterarias. Lo que nadie niega es que el cuento representa el esquema básico de un proceso de comunicación: el emisor es el cuentista o creador, el mensaje es la historia que describe el cuento y el receptor es el lector que accede a dicha obra creativa. Obra que debe ser clasificada dentro de la ficción narrativa, distinguiéndose de subgéneros más cortos, como el relato hiperbreve, y de formas más largas, como la novela.
Aceptando estas premisas conceptuales, conviene precisar que el cuento, como cualquier artificio literario, debe provocar una respuesta emocional en el lector (feedback), para lo que el autor-cuentista debe conocer y aplicar técnicas encaminadas a la consecución de dicho fin. El cuento debe estar al servicio de la intencionalidad previamente dispuesta por el autor y configurarse en torno a ella, para que el lector pueda asimilarla con facilidad y disfrute con su lectura-descubrimiento. Es decir, requiere una planificación precisa, aunque a veces la historia siga derroteros no previstos en su gestación.
Así pues, el escritor de cuentos debe ser un narrador eficaz; no puede permitirse el lujo de divagar emborronando folios sin tino, debe ajustarse a la medida precisa y necesaria. De lo que se trata en definitiva es de mantener vivos el interés y la atención del lector para que no caiga en el tedio y termine por abandonar la historia que deseamos compartir con él, ya que ello supondría un estrepitoso fracaso para el contador de historias.
Quienes no han fracasado han sido los finalistas de la tercera convocatoria del Premio de Relato Corto Vallecas Cuenta 2008 que, entre un número considerable de originales presentados, obtuvieron el reconocimiento del jurado y ahora son premiados con la publicación de sus obras.
Queridos lectores, el libro que ahora tienen en sus manos alberga seis magníficos relatos que representan, a su vez, a seis jóvenes cuentistas de las ultimísimas hornadas, que tienen oficio y, sobre todo, ganas de permanecer.
De ustedes depende que lo logren. Ya saben que el lector tiene siempre la última palabra.

Basilio Rodríguez Cañada

miércoles, 21 de enero de 2009

DETERMINISMO



Las casualidades no existen.
Nada ocurre por azar.
Todo cuanto acontece
está previamente diseñado.
Las más extrañas circunstancias
obedecen a las leyes
inexorables de la lógica.

martes, 20 de enero de 2009

LIBRE ALBEDRÍO



He transitado tantos cuerpos
en busca de un imposible.
Traspasé cientos de umbrales
tras la pista de un nombre.
Me dejé acariciar
por innumerables manos.
Infinitos labios
recorrieron mi piel.
Un sinfín de bocas
destilaron mi sexo.
Cálidos abrazos
cobijaron mi cuerpo.
Arroyos de savia
mojaron mi vientre.
Con jugos de almendras
me embriagué sin pudor.
He amado tanto
que no alcanzo a contarlo.
He sentido más
de lo que pueda decir.
Me he entregado siempre
por expreso deseo,
disfrutando en esencia
tan sabrosos manjares.

Cuentos en la plazuela de Sagrario Núñez


Queridos amigos:

El próximo viernes, 23 de enero de 2009, a las 20.00 horas, tendrá lugar la presentación del libro Cuentos en la plazuela, de Sagrario Núñez, publicado por Sial Ediciones, en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles (C/. Leganitos, 10, 1.º Dcha. 28013 Madrid. Tel.: 91 559 90 67).

Intervendrán en el acto:
Emilio Porta, escritor y vicesecretario general de la AEAE,
Manuel Muñoz Hidalgo, escritor y prologuista del libro,
Violeta Díaz Corralejo, dantista, escritora y traductora,
Basilio Rodríguez Cañada, editor y presidente del PEN Club de España,
y la autora del libro.

No faltéis. Os esperamos.

Sial Ediciones
C/. Bravo Murillo, 123 - 3.º Izda.
28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: prensa@sialedicion.es
Sagrario Núñez Molina nace en Blanca (Murcia) el 1 de enero de 1940. Ha colaborado en diversas revistas educativas, entre las que se encuentran Nuestra voz y Gaceta escolar. Igualmente, ha sido ponente en temas educativos. Ha dirigido teatro y estrenó en Madrid, entre otras obras, Bécquer. El día y la bruma de Manuel Muñoz Hidalgo. Ha obtenido numerosos galardones literarios, a destacar el que le fue concedido y entregado por Dámaso Alonso en 1980 por el relato "Fuego de nopal", que se incluye como pórtico de este libro.
Gerente y fundadora de Novoditex, s.l., ha desarrollado el arte del diseño, vestuario y atrezzo para series de televisión, teatro, cine y fotografía, material para iluminación y efectos especiales. También ha escrito varios cortos y guiones cinematográficos.
En abril de 2008 le fue concedido el Premio Literario Intercentros de la Comunidad de Madrid y en mayo de 2008 publicó, junto a escritores de gran prestigio, Cuentos para Murcia.

Sagrario Núñez inicia esta andadura literaria con una amplia reflexión sobre los vínculos que unen lo real y lo imaginario. Ha sabido trasladar la unión de la palabra musical a la estética literaria del relato, contenido de una manera exquisita a la vez que natural y cercana.
No es fáciI escribir buenos relatos, salvo privilegiadas excepciones, con una sensibilidad tan magistral. Tras la lectura del contenido de este libro, compendio de toda una vida observadora y paciente, atenta a la diversidad del entorno, la autora consigue que el lector se identifique con los personajes y en cada exposición se perciba una cierta complicidad.
Estas narraciones, estos cuentos en la plazuela, descubren aparentemente a una mujer saturada de inquietudes que participa en el dolor y en el gozo de los seres humanos con una singular nostalgia de la inocencia perdida, que intenta recuperar y que recuperaremos con los recuerdos de un pasado que marcó a una sociedad atrapada.
Leer Cuentos en la plazuela es volver a vivir y enriquecer el espíritu de las generaciones actuales con brillante y acertada expresión literaria, pura y sin contaminación lingüística, es tener la sensación de que todo es creíble, recuperable por la forma de contarlo.
La soltura y estilo con que Sagrario se desenvuelve en el mundo de la fantasía, siempre mezclado con lo real, en busca de la esencia del arte de contar cuentos, convierte sus descripciones en un mosaico de ternura con la madurez de quien aconseja más que enseña.
La identificación con los vocablos sabios, populares, consigue el perfeccionamiento del arte narrativo. Añadiría, que su estilo es musical, y contiene el propósito más hondo de su belleza íntima y exterior:

Fuera, crujía la lluvia en los cristales.
El arpa de la lluvia seguía desparramando sonidos cristalinos por las gárgolas.

Autobiografía, poesía y generosidad, las notas que destacan en este libro.

Manuel Muñoz Hidalgo