jueves, 14 de enero de 2010

FINA DE CALDERÓN: LA GRAN SEÑORA DE LA POESÍA



El lunes 11 de enero por la tarde fallecía Josefina Attard y Tello, conocida por todos como Fina de Calderón, una autora internacionalmente apreciada y valorada. Esta mujer de enorme vitalidad y entusiasmo es un icono dentro del panorama cultural y poético europeo. Luchadora infatigable, nació en Madrid el 21 de agosto de 1918 y pasó su infancia en Berck-Plage (Francia), hospitalizada durante cinco años a causa de una coxalgia. Dotada de una gran inteligencia y de considerables facultades artísticas, aprovechó su larga estancia en el hospital para estudiar la carrera de violín e iniciarse en el campo de la poesía. También logró andar en contra de la opinión y diagnóstico de los médicos. Realizó el Bachillerato Superior en París así como estudios complementarios en La Sorbona. Cuando contaba tan solo once años, la gran escritora francesa Colette consigue que interpreten en la Comedia Francesa los poemas de la niña que aparecen también publicados en prestigiosas revistas literarias. Paralelamente, entabla amistad con Jean Cocteau y Francis Jammes y, como intérprete musical, actúa en la sala Pléyel formando parte de un cuarteto que apadrinó Pablo Casals.
Con posterioridad, tuvo relación con François Mauriac, Jean Paul Sartre, André Maurois, Henri de Montherlant y, muy especialmente, con André Malraux, así como con los músicos Georges Auric, Gérard Bauer, Alfred Cortot y Casadessus.
También estrechó lazos de afecto y amistad con prestigiosos e ilustres autores españoles, que incidieron en su formación intelectual y alentaron su vocación poética, tales como Juan Ramón Jiménez, Manuel y Antonio Machado, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Miguel Hernández, Gerardo Diego, José Bergamín, Antonio Buero Vallejo, y los músicos Manuel de Falla, Joaquín Turina y Joaquín Rodrigo, con quienes colaboró como letrista, y Ernesto Halffter.
A Fina se la puede considerar una artista integral, ya que además de su quehacer poético y como compositora musical destacó también dentro de la escritura teatral, al igual que como traductora. Asimismo, es preciso poner de relieve sus ballets, que fueron representados en América y en Europa. Aunque breve, es digna de encomio su incursión en el terreno de la canción moderna, introducida por Maurice Chevalier y Edith Piaf, logrando importantes galardones en los diferentes festivales donde participó.
En febrero de 1984 fundó, gracias al respaldo del entonces Alcalde, Don Enrique Tierno Galván, el ciclo “Los Miércoles de la Poesía” que, de manera ininterrumpida, hasta pocos meses antes de su muerte, ha dirigido magistralmente durante más de veinticinco años. Una cita mensual con la literatura y la música que, desde el antiguo Centro Cultural de la Villa, rebautizado como Teatro Fernán Gómez. Centro de Arte, ha acercado a un numeroso público fiel lo mejor de la poesía española, hispanoamericana y europea, de la segunda mitad del siglo XX y comienzos de este tercer milenio.
El 29 de octubre de 2008, en un acto presidido por el actual Alcalde de Madrid, don Alberto Ruiz Gallardón, en compañía de la Concejala del Área de Gobierno de las Artes, doña Alicia Moreno, y de un nutrido grupo de intelectuales, escritores y artistas, se le tributó un merecidísimo homenaje por su intensa labor de difusión de la obra de los demás y por haber alcanzado las más altas cotas con la suya propia.
No obstante, Fina dejó pendientes de concluir dos de los proyectos que más ilusión le habrían hecho ver realizados: la creación de la Casa de la Poesía y la puesta en marcha de su propia Fundación, y que lamentablemente quizá se trunquen definitivamente con su fallecimiento. No deja de ser paradójico que quien ayudó tanto a los demás no obtuviese el respaldo necesario para ver culminada de la manera más adecuada tan excepcional y altruista entrega.
En definitiva, perdemos a una mujer irremplazable, una gran estrella del firmamento poético se ha apagado, aunque nadie podrá borrar su brillo en los corazones de quienes la conocimos.
Para ella nuestra admiración y emocionado recuerdo.

Basilio Rodríguez Cañada
Escritor, editor y presidente del PEN Club de España

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